De regreso, aunque no se si alguien me espere
Haber si me pongo juicioso y dedico el tiempo que requiere este blog. Hoy lo reinicio y la idea es mantenerlo alimentado con comentarios de esos que surgen del quehacer diario del periodismo o en su defecto, de la vida misma. Eso si debo decir que no será como en épocas pasadas donde ese quehacer lo ejercía en la calle, buscando, averiguando, denunciando. Lástima que en aquel entonces no existiera esto de los blogs, ni las tablets, ni los blackberry, ni los teléfonos inteligentes. Recuerdo que empecé con monedas en el bolsillo para llamar de un teléfono público, luego pasé al beeper, después al radioteléfono, el avantel, el celular y ahora a todo esto que me permite la oportunidad de la verdadera inmediatez. Lejos estoy ya por los años, del día en el que use por primera vez una terminal de computadora. Recuerdo que por poco me desgarro el hombro cuando vi el final de la línea y quise pasar el carro como lo hacia en aquellas viejas máquinas de escribir. En fin, voy a ver si este aparato que me permite escribir desde cualquier lado y que alguien me lea en cualquier lugar del mundo, me permite tener la disciplina del regreso. Y ojalá a alguien le importe.